Siempre hemos tenido la necesidad de saber que momento del día es y esta necesidad fue agudizando el ingenio desde tiempo inmemoriales. Por ello se inventó el reloj como instrumento para medir el tiempo aunque claramente nada que ver con el smartwatch o reloj inteligente que muchos usan hoy en día. Así que si te paras a pensar, ¿Qué sabes exactamente sobre el instrumento que marca tu vida? Te contamos todo sobre la historia del reloj en tiempo record. Por otro lado, si quieres saber más sobre la diferencia de relojes de cuarzo y automáticos clica en este enlace.

Historia del reloj: Tipos de relojes antiguos según su evolución

Empecemos por el principio, el primer reloj de la historia fue el reloj solar cuya historia se remonta a la época egipcia. Estos relojes están constituidos por una varilla en una excavación semi-esférica, sin necesidad de calibración alguna simplemente funcionaba mediante la sombra de dicha varilla.

Otro tipo de reloj solar fue el astrolabio, cuya aparición se remonta al año 150 a.c. y su evolución dio lugar al octante y sextante que son usados hoy en día para navegación.

En el siglo XIV aparecieron los relojes de arena que ya si se calibraban para una hora en concreto y se utilizaban para los cambios de guardia. El funcionamiento de estos relojes se basaba en dos receptáculos de vidrio que al girarse necesitaba de la fuerza de la gravedad.

De origen primitivo también podemos hablar del reloj de fuego, con un mecanismo muy sencillo, consistía en medir el tiempo según lo que tarda en consumirse alguna materia combustible como la cera.

En el año 725 se inventa el primer reloj de agua o clepsidra, tuvo gran difusión en la época y consistía en el goteo de agua de un recipiente a otro el cual tenía unas marcas que te permitían controlar el tiempo.

La gran revolución llegó con la aparición del reloj mecánico ya que su precisión era muy fiable. En 1675 se construyó el primer reloj de péndulo y poco después en 1893 apareció el reloj ferroviario que cubría la necesidad de sincronizar los relojes de maquinistas y jefes de estación y así nació también el mítico reloj de estación.

En torno a 1950 apareció el reloj de cuarzo, con una precisión ya por debajo de la centésima segundo/día y los relojes atómicos basados en la oscilación interna entre la nube electrónica de los átomos y el núcleo.

Tipos de relojes en la actualidad

Hasta ahora hemos visto cómo el ser humano ha sabido la hora que es de múltiples formas diferentes, pero la evolución ha hecho que ahora tengamos relojes en diferentes formatos pero de mucha más precisión:

  • Relojes de pulsera: conocidos por tener dos correas ajustables que se colocan en la muñeca y pueden ser de tipo analógico o digital.
  • Relojes de torres y campanarios: tienen mecanismos muy grandes y  pesados por lo que se colocaban en lo alto de torres y campanarios de los pueblos  para que los ciudadanos supieran la hora.
  • Relojes de salón: son piezas importantes en el mobiliario del salón, realizados con diversas formas decorativas.
  • Relojes de bolsillo: con forma ovoidea, son muy conocidos a la hora de conjuntar un look, colocando el reloj en el bolsillo del chaleco del traje.
  • Relojes cucos: es un reloj provisto de péndulo y gong, característico por tener una abertura por la que cada media hora sale un pájaro autómata que emite un sonido semejante a “cucú”.
  • Relojes de péndulo: es un reloj que emplea un péndulo como forma de medir el paso del tiempo, su ventaja es que el péndulo es un oscilador amónico.
  • Relojes despertadores: es un tipo de reloj que se utiliza para despertarse con un sonido o música a una hora determinada.
evolucion reloj

 

Reparación de relojes antiguos

Tras este amplio recorrido que realizamos desde la Asociación Nacional Profesional de Relojeros de España por la historia del reloj, sabrás que aunque los años pasan también para los relojes son un producto que puede durar tantos años como lo cuides. Es importante por ello que destinemos la restauración de relojes a una relojería que le haga las reparaciones pertinentes y le devuelva su aspecto original.